TENS (Estimulación Nerviosa Eléctrica Transcutánea) envía impulsos eléctricos de bajo voltaje a través de la piel para estimular los nervios en la zona afectada. Se cree que estas señales eléctricas interrumpen las señales de dolor que viajan al cerebro, lo que ayuda a reducir la percepción del dolor. La estimulación promueve la liberación de endorfinas, los analgésicos naturales del cuerpo, aliviando aún más la incomodidad. El TENS se utiliza comúnmente para el dolor crónico, el dolor muscular o problemas relacionados con los nervios.
Sin embargo, el dispositivo por sí solo no es suficiente. Los consumibles de TENS juegan un papel esencial y activo. Las almohadillas de electrodos se adhieren a la piel y conducen los impulsos eléctricos desde el dispositivo hasta los nervios.
Con el tiempo, es común que estas almohadillas pierdan su capacidad adhesiva y se vuelvan menos efectivas, por lo que deben reemplazarse regularmente. Los cables de conexión conectan la unidad de TENS con las almohadillas, y estos, junto con las baterías del dispositivo, se desgastan con el uso. Mantener los consumibles frescos asegura que su unidad de TENS funcione de manera segura y efectiva cada vez que la utilice.